Una sal cosechada artesanalmente
La flor de sal mexicana se cosecha de manera natural en las costas de Colima, su origen y exclusividad se debe a que requiere de una serie de elementos meteorológicos y geográficos para su formación que solo suceden en 4 países del mundo: México, Francia, España y Portugal.
La flor de sal se forma en la superficie de las salmueras (donde se produce comúnmente la sal de mar) y flota debido a que su densidad molecular o su peso es menor al de la salmuera o a la sal de mar que está en el fondo del agua. Esta capa cristalina o natilla de flor de sal se recoge manualmente con mucho cuidado con redes especiales evitando que se rompa y caiga al fondo del agua. Una vez recolectada, se coloca para su secado bajo el sol y no pasa por ningún proceso químico ni industrial, por lo que al consumir flor de sal estás consumiendo un producto premium por su origen orgánico y tratamiento artesanal.
Finalmente cuando la flor de sal está seca, se envasa para su distribución por todo el mundo ya que a pesar de ser poco conocida, es una sal muy apreciada en el mundo gourmet de la cocina internacional por la intensidad de su sabor y por los beneficios a la salud.

